Las claves para reforzar tu sistema inmunitario

Van descendiendo las temperaturas y el invierno empieza a dar signos de entrar en nuestras vidas. Llega la hora de preparar a nuestro sistema inmunitario. 

Hasta hace poco la utilización masiva de la mascarilla para reducir los contagios por COVID nos protegía también del contagio de los virus estacionales, es decir, de los resfriados o de la gripe. Sin embargo, la relajación en su uso ha hecho proliferar los resfriados, patología leve de las vías respiratorias pero molesta, y en el caso de la gripe, que se centra especialmente en los meses de más descenso de las temperaturas como es el mes de enero, todavía no podemos valorar la afectación que ello pueda  tener. 

No podemos evitar al 100% los contagios, pues no estaríamos en la situación que estamos desde el mes de marzo del 2020, pero sí que podemos PREVENIR. 

Este concepto ha calado en la opinión pública desde que se inició la pandemia, pues de ello se trata: hacer todo lo que esté a nuestro alcance para proteger nuestro organismo y, en concreto, cuidar nuestro sistema inmunitario para que responda de manera eficaz y competente frente a la posibilidad de enfrentarse a microorganismos invasores.

El estrés, los malos hábitos alimentarios o la falta de un sueño reparador pueden afectar de manera negativa a nuestro organismo, en general, y al sistema inmunitario, en particular. 

Debemos procurar no tensionar nuestro sistema nervioso, pues el equilibrio entre éste y el sistema inmunitario resulta esencial para asegurar la capacidad defensiva. 

Los hábitos alimentarios deben ser los óptimos para que nuestra dieta aporte los nutrientes necesarios y nuestro organismo obtenga la energía adecuada para poder responder frente a cualquier invasión de patógenos. Y de especial relevancia: conciliar el sueño y que éste sea reparador. La base de un buen estado de salud radica en mínimo seis horas de sueño, aunque mejor si son ocho horas sin interrupciones, sólidas y reparadoras. 

Si a todos estos consejos que hemos escuchado o leído en más de alguna de ocasión, los recordamos e integramos en nuestras rutinas, y además, añadimos algún “refuerzo extra” como un complemento alimenticio dirigido al sistema inmunitario, promoveremos aún más si cabe, este concepto de prevención con el que hemos iniciado el artículo. 

Lo sabemos, la vitamina C, la vitamina D, el zinc… hemos escuchado que nos “ayudan” a proteger al sistema inmunitario; pues bien, los hongos, lo que se conoce como micoterapia y de uso tradicional y milenario en la medicina de China y Japón (grandes conocedores de sus beneficios para la salud) tienen como sistema diana al sistema inmune. Por esta razón, el consumir un complemento alimenticio que aúne los principales principios activos que comentábamos: la vitamina C, la vitamina D o el zinc, más hongos como el Reishi, Shiitake, Maitake, Cordyceps y el Hongo del Sol, nos ayudarán en la mejor de nuestra respuesta inmunitaria. 

¡Refuerza tu sistema inmunitario y disfruta de estas navidades!